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Esta Semana Santa escápate a los pintorescos pueblos de Honduras.

Esta Semana Santa escápate a los pintorescos pueblos de Honduras.

Las vacaciones de verano están a la vuelta de la esquina y si aún no tenés definido un destino turístico, es momento que repaces una pequeña lista de pueblos de ensueño que guardan historias, leyendas, costumbres y tradiciones. Conocé y date una escapadita verás que te vas a sorprender.

Cedros.
Un pueblo marcado por la historia política hondureña, aquí se realizó la primera Asamblea Nacional Constituyente en 1567. Pero fue hasta 1567 que fue nombrada ciudad colonial por los españoles.

Ojojona.
Cuenta con más de 400 años de historia y tradición en Honduras. Su principal atractivo turístico son sus populares artesanías, elaboradas y pintadas a mano de los mismos pobladores de origen lenca. El centro de Ojojona es considerado patrimonio cultural del país. Su baile el Guancasco es una manifestación de un pueblo lenca buscando la paz entre sus vecinos.

Cantarranas.
Un pueblo que encanta por sus tradiciones intactas, casas de tierra, calles empedradas, y mucho sabor a dulce.

Cantarranas se ha dado a conocer por ser promotor de los alimentos tradicionales en vía de extinción, con más de 21 años de celebrarse el último domingo de abril. Cantarranas es una dulce tentación que se encuentra a escasos minutos de Valle de Ángeles, y que cuenta con un clima fresco, y una sabrosa hospitalidad. En Cantarranas se encuentra la azucarera Tres Valles, la más grande de Honduras.

Santa Lucía.
A pocos kilómetros de Tegucigalpa, Santa Lucía se ha convertido en un sitio de descanso y relajación, para todos aquellos turistas que desean salir de la rutina, ofreciendo una variada oferta de hoteles de buena calidad a precios competitivos, además de un clima fresco durante casi todo el año por ser un área forestal cubierta de pino.

Valle de Ángeles.

Un encantador municipio enamora a los turistas que llegan, y donde el escuchar el cantar de un ave o escuchar que el aire arrastra las hojas secas en el suelo, es posible. Uno de los mejores atractivos de Valle de Ángeles, es su gente, llena de amabilidad y sonriente, que hará de su estadía en este destino, una experiencia inolvidable.

Yuscarán.
Un lugar donde la historia se escribe en cada casa levantada desde los años 1744, cuando la colonia española irrumpió este pedazo de tierra para sacar desde las entrañas de sus cerros, el oro y plata.
La eminente existencia de la cultura Lenca, más el asentamiento de familias españolas, italianas y hasta alemanas en tiempos del auge minero en Honduras, nos hace pensar en Yuscarán como un cúmulo de bellos retratos llevados a la realidad.

Desde que entramos a la bella y colonial Yuscarán con una topografía extraña, se pueden ver los mejores paisajes, casas de tierra, con adornos de tejas, y puertas de madera, en finos contrastes de blanco y café, nos hace ver este lugar sacado de un cuento de hadas.

Lepaera.
Es un municipio que cuenta con una extensión territorial de 318.3 kilómetros en la que se encuentran diseminadas un total de 52 aldeas y una población aproximada de 34,000 habitantes, su territorio y riqueza es envidiable.

Considerado pueblo autóctono desde 1538, con una población de indios Lencas, Toltecas o Chortís, que se creen llegaron a este pueblo procedentes del Reino Cuscatlán, huyendo de los conquistadores españoles, estableciéndose en la montaña de Puca, bautizando a dicho lugar con el nombre de Lepaera.

San Marcos de Colón.
San Marcos de Colón se caracteriza por ser una ciudad limpia, ordenada y muy segura. Además, gracias a su ubicación a 960 metros sobre el nivel del mar, posee un clima agradable.
Dentro de las zonas del municipio se encuentra el área protegida La Botija con bosques nublados y bosques de pino. Ésta forma parte del Corredor Biológico Mesoamericano del Pacífico de Honduras.

Cuál pueblo te gusta más, comentanos. Y no olvidés sacarte una fotografía en los diferentes paisajes de estos hermosos lugares que guarda nuestra hermosa Honduras.

Las vacaciones de verano están a la vuelta de la esquina y si aún no tenés definido un destino turístico, es momento que repaces una pequeña lista de pueblos de ensueño que guardan historias, leyendas, costumbres y tradiciones. Conocé y date una escapadita verás que te vas a sorprender.

Cedros.
Un pueblo marcado por la historia política hondureña, aquí se realizó la primera Asamblea Nacional Constituyente en 1567. Pero fue hasta 1567 que fue nombrada ciudad colonial por los españoles.

Ojojona.
Cuenta con más de 400 años de historia y tradición en Honduras. Su principal atractivo turístico son sus populares artesanías, elaboradas y pintadas a mano de los mismos pobladores de origen lenca. El centro de Ojojona es considerado patrimonio cultural del país. Su baile el Guancasco es una manifestación de un pueblo lenca buscando la paz entre sus vecinos.

Cantarranas.
Un pueblo que encanta por sus tradiciones intactas, casas de tierra, calles empedradas, y mucho sabor a dulce.

Cantarranas se ha dado a conocer por ser promotor de los alimentos tradicionales en vía de extinción, con más de 21 años de celebrarse el último domingo de abril. Cantarranas es una dulce tentación que se encuentra a escasos minutos de Valle de Ángeles, y que cuenta con un clima fresco, y una sabrosa hospitalidad. En Cantarranas se encuentra la azucarera Tres Valles, la más grande de Honduras.

Santa Lucía.
A pocos kilómetros de Tegucigalpa, Santa Lucía se ha convertido en un sitio de descanso y relajación, para todos aquellos turistas que desean salir de la rutina, ofreciendo una variada oferta de hoteles de buena calidad a precios competitivos, además de un clima fresco durante casi todo el año por ser un área forestal cubierta de pino.

Valle de Ángeles.

Un encantador municipio enamora a los turistas que llegan, y donde el escuchar el cantar de un ave o escuchar que el aire arrastra las hojas secas en el suelo, es posible. Uno de los mejores atractivos de Valle de Ángeles, es su gente, llena de amabilidad y sonriente, que hará de su estadía en este destino, una experiencia inolvidable.

Yuscarán.
Un lugar donde la historia se escribe en cada casa levantada desde los años 1744, cuando la colonia española irrumpió este pedazo de tierra para sacar desde las entrañas de sus cerros, el oro y plata.
La eminente existencia de la cultura Lenca, más el asentamiento de familias españolas, italianas y hasta alemanas en tiempos del auge minero en Honduras, nos hace pensar en Yuscarán como un cúmulo de bellos retratos llevados a la realidad.

Desde que entramos a la bella y colonial Yuscarán con una topografía extraña, se pueden ver los mejores paisajes, casas de tierra, con adornos de tejas, y puertas de madera, en finos contrastes de blanco y café, nos hace ver este lugar sacado de un cuento de hadas.

Lepaera.
Es un municipio que cuenta con una extensión territorial de 318.3 kilómetros en la que se encuentran diseminadas un total de 52 aldeas y una población aproximada de 34,000 habitantes, su territorio y riqueza es envidiable.

Considerado pueblo autóctono desde 1538, con una población de indios Lencas, Toltecas o Chortís, que se creen llegaron a este pueblo procedentes del Reino Cuscatlán, huyendo de los conquistadores españoles, estableciéndose en la montaña de Puca, bautizando a dicho lugar con el nombre de Lepaera.

San Marcos de Colón.
San Marcos de Colón se caracteriza por ser una ciudad limpia, ordenada y muy segura. Además, gracias a su ubicación a 960 metros sobre el nivel del mar, posee un clima agradable.
Dentro de las zonas del municipio se encuentra el área protegida La Botija con bosques nublados y bosques de pino. Ésta forma parte del Corredor Biológico Mesoamericano del Pacífico de Honduras.

Cuál pueblo te gusta más, comentanos. Y no olvidés sacarte una fotografía en los diferentes paisajes de estos hermosos lugares que guarda nuestra hermosa Honduras.